La Biblioteca Popular «Casa del Pueblo de Alberdi», ubicada en el corazón del barrio, da cuenta de cómo la situación sanitaria afecta los derechos de acceso a la información  y la cultura. Si bien las preocupaciones, como otras bibliotecas populares, son inmediatas y acuciantes en relación a aspectos administrativos, pagos de impuestos y servicios y renovación de personerías jurídicas,  están convencidas de que el trabajo territorial implicará nuevos desafíos que vendrán  siempre de la mano del trabajo colectivo,  popular y comprometido.

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Fachada de la biblioteca «Casa del Pueblo». Mural pintado por artistas latinoamericanos en el encuentro de grafiteros y muralistas “Quien se ha pintado todo el Barrio” ( 2018).

 

Por Myriam Mohaded*

En una casona ubicada en el corazón de Alberdi, Chaco 74, que se avecina con el Centro Cultural La Piojera, el Hospital de Clínicas, el Club Belgrano, por citar instituciones emblemáticas con las que interactúa, desde el 2012 funciona la Biblioteca Popular «Casa del Pueblo». «Desde entonces las puertas de esa casa estuvieron abiertas para toda la comunidad bajo el lema “Un proyecto popular por justicia cultural”.  El sábado 14 de marzo, en el marco de la pandemia mundial, realizamos una reunión on line,  fundadoras y voluntarias quienes son parte de la Comisión Directiva, y se acordó con muchas dudas y tristeza que la biblioteca tenía que cerrar sus puertas y frenar todas sus actividades, comenta Ana Linares,  cofundadora, voluntaria e integrante de la comisión directiva.

 

¿De qué manera afecta a la biblioteca la cuarentena?

La dinámica de funcionamiento de las Bibliotecas Populares suele ser muy personal. El aspecto humano es el eje central de su funcionamiento.Cada lector o lectora que se acerca es atendido de esta manera y, a partir de allí  se construyen vínculos y crean lazos comunitarios. Son espacios de encuentro donde lo cultural surge de forma muy espontánea, pero no por eso menos comprometida.
En nuestra biblioteca trabajamos con la comunidad educativa de la zona de forma muy fluida. Uno de nuestros principales proyectos es el de “Las Andariegas”, voluntarias que recorren las escuelas del barrio con diferentes experiencias estéticas de lecturas para niñas, niños y adolescentes, a quienes se les deja una valija de libros para que disfruten con sus docentes durante unas semanas. Después se los recibe en la biblioteca con otras propuestas de lecturas. Entendemos que hasta tanto las escuelas nos estén en condiciones de reabrir sus puertas, la biblioteca tampoco podrá trabajar con ellas.

Nuestro querido taller de «Collage y Salud», un bello espacio donde se reúnen vecinos y vecinas de Alberdi a trabajar bajo la Coordinación de la tallerista Luz Vié, una compañera de la organización Defendamos Alberdi, también está suspendido. Confiamos en que todas estas y las demás actividades de la biblio podrán retomarse en un momento u otro. Pero como mediadoras de bienes culturales nos preocupa, en general, como esta situación sanitaria afecta los derechos de acceso a la información,y el derecho humano de acceso a la cultura. Todas las actividades de la biblioteca fueron y son libres y gratuitas, para garantizar el acceso de toda la comunidad, y observamos que hoy por hoy este acceso depende de que en los hogares se cuente con  la posibilidad de que las personas tengan Internet en sus casas.

Otra gran preocupación es la referida a la administración. La mayoría de las Bibliotecas Populares son asociaciones civiles sin fines de lucro. De  por sí les cuesta mucho mantenerse al día con sus obligaciones legales. En momentos en que la administración pública no tiene atención al público y los profesionales que se ocupan de realizar balances y mantener la documentación legal al día también ven afectadas sus actividades por el aislamiento social obligatorio, al reabrir sus puertas las bibliotecas no podrán obtener su constancia de
personería vigente. A futuro, esto implica el pago de multas y la imposibilidad de realizar trámites, acceder a subsidios y proyectos
estatales. En nuestro caso particular contamos con profesionales que lo hacen de forma voluntaria o donando parte de sus honorarios pero no todas las bibliotecas cuentan con estos recursos humanos.

 

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Voluntarias y voluntarios de la biblioteca junto a Sonia Torres en la inauguración de la sala de Lectura “Abuelas de Plaza de Mayo”.

 

– ¿De qué manera se vive este momento desde un espacio de trabajo territorial?

Los espacios que funcionan con trabajo voluntario, como el nuestro donde ninguna de las voluntarias cobra por su tiempo dedicado a la biblioteca, todos los años, después del receso de verano, tiene el desafío de volver a reunir al grupo. Este año, con mucho entusiasmo y en menos de un mes logramos reagruparnos, embellecer nuestro espacio, proponernos unos cuantos objetivos, pero cuando todo estaba listo comenzamos a tener noticias de los primeros casos de infectados en el país. Tomamos la decisión de cerrar, más que nada para cuidar a  las voluntarias que son quienes se encargan de la apertura semanal de la biblioteca para el préstamo de libros.

Marzo es un mes muy importante para nosotras, desde nuestra sala de lectura “Abuelas de Plaza de Mayo” veníamos planificando una serie  de actividades previas a la marcha del 24 de Marzo de la cual participamos todos los años acompañando la búsqueda de las Abuelas, en especial la de nuestra querida Sonia Torres, madrina de este espacio.
Por otra parte, nuestro trabajo siempre es vinculado a otros actores del territorio, de Alberdi y otros barrios, centros vecinales, organizaciones sociales, agrupaciones de la sociedad civil, la Red de Bibliotecas con Perspectiva de Géneros con la cual estamos construyendo espacios de género en muchas biblios de la provincia de Córdoba, todos estos lazos están por el momento en pausa, pero manteniendo los contactos y repensándonos.

 

¿Cómo se imaginan el regreso al trabajo que antes realizaban?

Actualmente las voluntarias de la biblio Casa del Pueblo somos un grupo de mujeres que, en su mayoría, además de su vida personal, trabajos, familias, son parte de la lucha por la eliminación de todas las formas de violencia hacia las mujeres y diversidades. Las bibliotecas también son trincheras de esta lucha, es costumbre vincularnos y trabajar con otras mujeres que habitan espacios similares al nuestro, suponemos que será con ellas y  más unidas que nunca que volveremos al ruedo cuando todo pase.
Entre todas buscaremos las respuestas, compartiremos las experiencias de las que más herramientas tengan, intentaremos capacitarnos con otras compañeras que están formadas en manejo de materiales, aprenderemos a desinfectar los libros, evaluaremos el tema de los préstamos, seguramente reduciremos los participantes de talleres. Quizá también comencemos a pensar y planificar algún tipo de
propuesta virtual. Pero todo será desde una gran construcción colectiva y popular como lo hicimos siempre.

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Visita de alumnos de la Escuela Mariano Moreno de barrio Alberdi.

Contactos de la Biblio:
Facebook: BP Casa del Pueblo Alberdi – Correo electrónico: bibliotecacasadelpueblo@gmail.com
Horario de atención: martes y jueves de 18 a 20hs El Chaco 74 B° Alberdi – Córdoba. Por el momento, las activiades están susendidas. 

*Periodista

Fotografía: Gentileza de la Biblioteca Popular «Casa del Pueblo»

 

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