La noche de “Periodistas que leen a periodistas” fue plena de encuentros, emociones, donde se renovó el compromiso con la Memoria, la Verdad y la Justicia. En un día lluvioso que invitaba a la lectura y sorteando lo difícil que era llegar al centro de la ciudad, el clima no impidió el encuentro de periodistas y público, en un ciclo que ya posee cuatro años de existencia. Foto Aldo y vicky conci

  Por Myriam Mohaded

La tarde noche del lunes se inició con unas palabras de apertura de Beatriz Molinari,  desde la Secretaría de Cultura del Cispren, quien dio la bienvenida y agradeció a las y los trabajadores de prensa que facilitaron sus textos y a quienes los interpretaron. Molinari destacó el espíritu de darle continuidad al ciclo, recordando al gran periodista Ernesto Ponsati, conocido como “El Tío”, quien siempre afirmaba “cuidenme el gremio”. “Esta es una de esas acciones que pensamos era parte de lo que El Tío Ponsati nos decía”.

La periodista y dirigente destacó la continuidad del ciclo, la voluntad política y apertura del Cispren, sumando nuevas compañeras y compañeros y pasar la posta a las nuevas generaciones. Ver “Abrir, sumar, pasar la posta”.

También la Secretaria General del Cispren, María Ana Mandakovic agradeció a los presentes y ante todo invitó a los sectores autogestionados a sumarse a este tipo de actividades y valoró “la importancia de tener un espacio donde nos leamos escuchemos y nos repensemos como trabajadoras y trabajadores frente a los desafíos que hoy tiene la actividad. Pero también como comunicadores sociales es importante que no olvidemos nuestro compromiso por mantener viva la memoria de nuestro pueblo”.

Con la participación  a través de sus textos de Alejandro Mareco, Virginia Digón, Pablo Ramos, Alejandra Gómez, Luciano Debanne,  Lucas Aguirre y Martín Iparraguirre, y las lecturas, sentidas, emotivas en las voces de  María Teresa Macello, Aldo Blanco, Victoria Conci, Luis Parodi, Consuelo Cabral y Judith Gerbaldo la jornada se vivió entre emociones, recuerdos y reflexiones.

Luego de la lectura de los textos cada uno de los autores comentó las condiciones de producción y qué razones los y las impulsaron a escribirlos.

Alejandro Mareco, cuyos escritos fueron leídos por la periodista Judith Gerbaldo,  tomó la iniciativa y comentó que muy pocas veces  había escrito poesías, y que esta la envió al diario sin saber que iba a ser publicada en la nota  Un poco de sol querida patria y lo que implicó ese día para la sociedad cordobesa. En relación al texto  Un día señalado en la conciencia argentina se refirió al intento de manotazo de la Nueva Corte Suprema de Justicia de la Nación de lo que significaba el 2 por 1, que era nada más y nada menos que la liberación de los asesinos. “Los juicios no son sólo para condenar a los culpables sino para que cada víctima pueda  informar a la sociedad su situación de injusticia. Ese manotazo quedó desarticulado. Los dos textos tiene en común esos días maravillosos,  porque realmente en esta nueva etapa se comenzaba a instalar el miedo  de lo que sucedía. La sociedad maduró y esto hizo posible que los recuerdos volvieran, y sobre todo estaban intactos para quienes vivieron el horror”.

Virginia Digón, en relación al texto leído por Aldo Blanco, “Alba Camargo: “En esa época,  estar vivo ya era un regalo”, comentó  que el relato de la víctima la estremeció. “Di con Alba Camargo de una forma muy casual indagando, googleando. Allí encontré una nota en el diario Página 12, escrito por la periodista Marta Platía, en relación con el testimonio en la Perla donde cuenta su secuestro. Ese texto me conmovió mucho; allí me doy cuenta de que no había más allá del testimonio, casi nada publicado. Días después le propuse al editor realizar la nota”.  Y agregó: ” Soy hija de la democracia, tengo 34 años, sólo puedo aprender de los relatos de terceros. Cuando uno los escucha piensa hasta dónde nos pueden llevar”.

Consuelo

Por su parte, para Pablo Ramos, en relación al texto, Hijos del proceso, interpretado por Consuelo Cabral, comentó que fue “el más largo ejercicio de memoria de lo que nos tocó vivir en mi familia. Una especie de autoexilio a los que nos condujo mi viejo. El era obrero, maestro tornero, delegado y en la época del Cordobazo lo meten en cana. Se queda después sin trabajo y entonces comienza  a viajar por el interior vendiendo camisas. Fue una situación muy difícil. Si bien él no lo decía, era una forma de protegernos. Este texto es  una forma de autoanálisis  para entender qué nos sucedía como familia.  Vivir en familia, una especie de autoexilio. El otro texto, Menéndez is dead,  tiene que ver con una forma de escritura que desarrollo hace tiempo. Tenemos que terminar con todos los dictadores, sólo murió uno más”, concluyó.

El texto leído por María Teresa Macello,  La fiesta del Mundial, de Alejandra Gómez, dio pie a que la autora comentara parte de su proceso de producción.  Gómez señaló que el haber nacido en el seno de una familia que siempre ha sido muy crítica, militante,  le permitió hacer una mirada reflexiva sobre el tema; y desde que inició su trabajo de investigación siempre le inquietó conocer  “¿Cómo sucedió esto que al lado de seiscientos centros clandestinos de detención había personas que fueran torturadas, asesinadas?”. El desafío para Gómez era cómo armar esos relatos del mundial, ¿cómo transmitir esa configuración que se daba en ese momento con quienes estaban en los campos de concentración,  sus familias, y por otro lado, las familias que veían eso por televisión y quienes  salían a la calle a festejar. “El Mundial en la dictadura era una vidriera para acallar las voces de los familiares que reclamaban a sus víctimas”.

A partir de la lectura de los  escritos interpretados por Luis Parodi de Luciano Debanne,  ¿Te imaginás? y “Recordarlos colectivamente”,  comentó que varios de ellos son textos que publica en Internet, y que es consciente de que muchas veces no tienen “la disciplina, la rigurosidad, la tenacidad de lo que demanda el oficio de escribir”. Debanne reflexionó sobre cómo su trabajo con adolescentes y jóvenes en el Espacio de Memoria de la Perla le permitió realizar otras interpretaciones de situaciones. “Una de las cosas más importantes que me suceden con los jóvenes es cómo se forman políticamente , cómo comprenden esa tragedia en el marco de la alegría. Y creo que es posible porque el encuentro es colectivo, es posible porque también se solapan los momentos que son instancias tristes y conviven con la justicia que se realizó en los juicios.   El 24 de marzo no es una fecha de estatua, ni  solemne , ni de fragmento de la revista Billiken”.

Victoria Conci  leyó también “Análisis de los discursos de la Junta Militar sobre el Mundial 78″ que es a partir de un relato de tesis de los autores sobre el tema.

Periodistas que leen. imagenconjunta

Periodistas autores y escritores en la jornada sobre la Memoria.

Fotografías:  Gentilezas de Julieta Bariles y Alberto Cortéz. 

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