El sábado 5 de noviembre a las 18 horas se inaugura la muestra «Allí mis pequeños ojos», con fotografías y la presencia de su autor,  Guillermo Franco, en Pequeño Cafetín Ilustrado,  Avellaneda 1423.

Por Redacción*

 

«Allí donde el sueño tropezaba con su realidad, allí mis pequeños ojos».
Federico García Lorca – Poeta en Nueva York

“La mayoría de mis fotografías son de gente, con una mirada muy simple, como a través de los
ojos del hombre de la calle”.
Robert Frank.


Instantáneas de la vida cotidiana, perpetuadas por el ojo del fotógrafo. Lo real -inaprensible- se revela ficción. Lo invisible -esencial- se aprecia merced a la imaginación. Lo nimio, lo banal, lo superfluo… todo ello cobra valía cuando hay asombro. Tomas directas. Espontáneas. Vívidas. Una colección de estampas en blanco y negro, que colorean un tiempo y un espacio. El voyeur presta su mirada al auteur. El deambular, si es atento, se cobra imágenes bellas, memoriosas, memorables; de esas que encapsulan gracia, ironía, sensibilidad y ternura. Por supuesto: el ahora se hace siempre. Y sí -dígase de este modo-, la efimerez hace a la eternitud.

“Guillermo Franco tiene una gran capacidad, casi infantil, para sorprenderse y sorprender. Captura rápido circunstancias que producen sonrisas, por el contenido gracioso o irónico de la anécdota, por los disparatados encuentros que surgen, espontáneos, a diario. Sus fotografías se revelan ingenuamente provocadoras. Deja libre al pibe inquieto que conserva en su interior, y enlaza esa forma de trabajar con la observación atenta y la idea de travesura. La travesura de mostrar lo fugaz, lo que el distraído no ve, lo que la persona ocupada con “las cosas importantes de lo cotidiano” no percibe.

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Su exploración tiene, además, otro punto de contacto con los grandes maestros del género: el
convencimiento de que solo con enorme constancia y muchas horas de trabajo de campo, se accede a una
buena obra. Tal perseverancia no opaca -todo lo contrario- el disfrute ante cada hallazgo, ante cada
intento, ante cada toma. El caminar sin rumbo, con mirada siempre atenta y curiosa, lo lleva a cristalizar en
imágenes, fragmentos de la condición humana, retazos de existencia, recortes llenos de gracia, de sutileza
y de amor.»

(Juan Travnik – La travesura)

«Un merodeador empedernido del candor, la inocencia, la sola transparencia.
La metrópolis se vagabundea, se aprehende, se vive en una fotografía.
El desánimo de un paseante, el estupor de un crío, la sorpresa de un animal…
Imposible discernir qué habita lo real, qué es pura imaginación.
Gestos. Guiños. Desvaríos de flâneur.
Desmayos de la racionalidad por la perduración de algo que, en el mundo cotidiano, ni siquiera es previsible y -es cierto- siempre huye.»
 

(María Paulinelli – Allí mis pequeños ojos)

Del autor

Guillermo Franco. Estudió Ciencias de la Comunicación en la Universidad Nacional de Córdoba, y Fotografía en la Escuela de Artes Aplicadas Lino Enea Spilimbergo, y en la Filial Córdoba de la Escuela Argentina de Fotografía. Desde 2000 hasta el presente ha sido Programador Cinematográfico del Cineclub Municipal Hugo del Carril, y redactor/editor de las Revistas Metrópolis y Dime que me amas, Cineclub!

Dictó -desde 2006 y hasta 2020- el Taller de Cine para Adultos “El cine que no vemos y nos debemos” en AulaUniversitaria (Programa para Adultos Mayores) de Universidad Blas Pascal. Coordinó –desde 2012 y hasta 2020- el ciclo Cine y Fotografía en el CEF (Centro de Estudios Fotográficos). En 2021 inauguró GF / Galería Fotográfica (Independencia 180, Córdoba, Argentina).