El 16 de septiembre de 1976 se llevó a cabo un operativo de múltiples secuestros y asesinatos a jóvenes  estudiantes entre 13 y 18 años de la ciudad de La Plata, por las fuerzas represivas de la dictadura militar. En memoria de la lucha de los estudiantes desaparecidos, hoy se conmemora el Día de los Derechos Estudiantiles del Secundario y el Día Nacional de la Juventud. 

Por Redacción*

Las desapariciones forzadas de Francisco López Muntaner, María Claudia Falcone, Claudio de Acha, Horacio Ángel Ungaro , Daniel Alberto Racero, María Clara Ciocchini (que continúan desaparecidos), Pablo Díaz, Patricia Miranda, Gustavo Calotti y Emilce Moler; fueron llevadas a cabo, en su mayoría, durante la noche y madrugada del 16 de septiembre de 1976. Posteriormente, fueron conducidos al centro clandestino de detención Arana, donde se los torturó durante semanas y se los trasladó al centro clandestino de detención  Pozo de Banfield.

El plan represivo fue puesto en marcha en la última dictadura militar que atravesó nuestro país, y en los ámbitos educativos implicó la puesta en marcha de nuevos reglamentos y planes de estudios, y sobre todo, prohibiendo espacios de participación estudiantil y de lucha por derechos, como los centros de estudiantes y asociaciones estudiantiles. 

En un contexto de alto conflicto político y social, desde 1975 los estudiantes de La Plata, en su mayoría integrantes de la Unión de Estudiantes Secundarios (UES), realizaban movilizaciones con gran convocatoria, reclamando ante el Ministerio de Obras Públicas la implementación del Boleto Escolar Secundario (BES). Se asocia estos hechos a la decisión de secuestrar y torturar a estos estudiantes. 

La fecha de hoy nos lleva a reflexionar sobre la importancia de la participación política de les jóvenes en las instituciones que les atraviesan, sin separarlas de su carácter político y de su trascendencia en la vida política del país. 

Para pedir una vez más por la Memoria, Verdad y Justicia, la Mesa de Trabajo por los Derechos Humanos de Córdoba invita a movilizarse este viernes 16 a las 17 horas desde Colón y Cañada, con la consigna “El presente es de lucha, la democracia no se mancha”.

Por último, les compartimos un poema de Pablo Díaz, sobreviviente, el cual se lo dedica a Claudia Falcone, desaparecida esa noche:

Hoy 

me he quedado inmóvil observando en el recuerdo

el beso que se estrellaba en el muro.

Flor o acero. Ni ángel ni desángel.

Sólo la verdad desnuda.

La voz es un reclamo de amor y un instante duro.

Pero las manos no pierden el momento de tus manos.

¿dónde estás, en qué tiempo, en qué mundo te encuentro?

¿Hasta dónde estiro la mirada para verte?

Si me dieras una señal, el próximo 31  de diciembre

me llegaría hasta vos.

No creas que no te busco, no me olvido,

pues no hubo adiós; nos dijimos hasta luego.

Por favor, que las aguas del mar te traigan hasta mí.

O la soledad del otoño,

o las flores de la primavera.

Como quieras.

Pero no dejes de volver a lo que soñamos.

Si no es conmigo, ojalá que igual estés en paz.

¿Te acordás?

Habíamos quedado en ir de vacaciones

o de juntarnos todos los chicos a tomar cerveza.

Pero estoy solo, ni vos ni ellos han vuelto.

Y yo camino mirando a ver si los encuentro.

Me junto con sus madres, padres, hermanos,

tíos, amigos,

y no sé qué decirles, ¿dónde están las palabras para ellos?

Todavía no he aprendido a no desafinar,

¿y las idas a las villas?

¿Qué es esto de sobreviviente? ¡Por favor!

Que algún día los encuentre.

La Plata – Argentina / 1976 – 16 de septiembre – 2005

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